Oficio y proceso manual
Encuadernación artesanal en Villa Crespo: coser a mano un cuaderno de tapa dura
Un taller de barrio que enseña el oficio desde el plegado del pliego hasta la costura japonesa
En un local sobre la calle Vera, seis personas se sientan alrededor de una mesa larga y empiezan por lo más simple: doblar un pliego de papel de algodón y alinearlo con la uña. Nadie llega con experiencia previa. La consigna del primer encuentro es entender cómo se comporta el papel antes de cortar nada, porque un pliego mal plegado arrastra el error hasta la costura.
El taller no apunta a la producción en serie. Trabaja con hilo encerado, cartón piedra y tela para la tapa, y cada asistente arma su propio cuaderno de tapa dura. La costura japonesa, que se hace con aguja recta y sin nudo interno, aparece recién en el tercer encuentro, cuando los cuadernillos ya están ordenados y el lomo toma forma. Antes hay que aprender a perforar con lezna, a tensar el hilo sin deformar el pliego y a pegar la tapa sin burbujas.
El curso corto dura cuatro encuentros y los materiales están incluidos en el arancel orientativo que publica el propio espacio. La mayoría sale con un cuaderno terminado, aunque el tiempo real de cada pieza depende de la mano de quien la hace: hay quienes pegan la tapa en la última clase y quienes necesitan una jornada extra en casa. Eso también forma parte del oficio.